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Donde Lola

Congojas femeninas

Ser mujer es hermoso, pero ¡las de congojas que pasamos! veamos algunas, de esas livianas, de las que nos pasan cualquier día de la vida:

-Que se nos abra un botón y andemos con todo al aire. Me ha ocurrido más de una vez y lo que me avisa es la mirada indiscreta del que se asoma.

-Que se nos quiebre un tacón. Esto es terrible, me sucedió en pleno Parque Central, hice las del anuncio y arranqué el otro. Al final uno camina como Peter Pan, con las puntas para arriba.

-Andar con la regla en traje de baño. A pesar de las maravillas de los tampones, siempre nos genera inquietud.

-Tener ganas de orinar y no tener dónde. Los hombres en emergencia, se van a cualquier esquina ¿y nosotras? es terrible, uno sí se puede mojar la pierna, los calzones y los zapatos haciendo equilibrio en un matorral.

-Que se nos riegue la leche. Andar en época de lactancia nos somete a muchas pruebas, para lograr mantener la leche de nuestras teresas en su lugar. Parche de leche en la blusa es normal, pero NO nos encanta.

-Perfectamente rasuradas. El hecho de no andar rasuradas nos pone en aprietos de vez en cuando. Nos puede limitar desde la ropa a ponernos, hasta la ropa a quitarnos ¡qué cansado!

-¡DE PELOS! cuando andamos con el cabello desastroso, la mayoría de nosotras nos sentimos fatal ¡por Dios que no se junte con el SPM!

-¡Se sale el calzón! La preocupación de andarse tapando el trasero, cuando andamos con pantalón cada vez que nos levantamos de una silla o salimos de un carro ¡es un estrés total!

-¡Qué se vuele! Oh sí, el viento nos puede hacer jugarretas cuando andamos con vestido o enagua. Quedar como Marilyn Monroe frente a una construcción no es nada bonito.

-Llanto de niños. Esta congoja no es exclusiva de nuestro género, pero nos suele suceder con mucha frecuencia. Niño que llora, madre que se exaspera. Súmele 100 puntos si es recién nacido y la mamá primeriza.

-Baños sin cerradura. De lo peor, tener que orinar, sostener el bolso y la puerta a la vez. ¡Se creen que somos malabaristas! Súmele complejidad si hay que sostener también un niño.

-Mancharnos con la regla. Si es en la casa no pasa nada, el problema es en plena calle ¿Y qué se hace? pues buscar algo que amarrarse a la cintura mientras se busca solución. Es deprimente.

¿Cuáles serán las congojas que pasan los hombres? umm ya sé una, tiene que ver con elevaciones, tiendas de campaña en momentos no apropiados jajajaj 

 

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