La silenciosa Violencia Psicológica

La silenciosa Violencia Psicológica

Mi ex vecina y amiga un día me contó que su marido le decía “Portate bien conmigo no ves que a vos ya quién te va a querer con dos hijos en la cola”.

Claro que cuando me lo contó, lo único que hizo fue encender el fuego de mi hoguera para decirle ¡BÚSQUESE UN TRABAJO Y DEJE A ESE AGRESOR!

Ella me dijo: “No, pero si él no me golpea” y estaba  muy claro que ella no entendía que él la agredía psicológicamente.

Para ayudarnos a entender mejor la violencia psicológica, hablé con la psicóloga Nathalia Núñez.

¿Qué es la violencia psicológica?

Es un tipo de violencia que se caracteriza por una conducta que atenta contra la integridad emocional de la víctima de una manera continua. Este tipo de violencia la sufren muchas mujeres dentro de la familia o pareja, es decir, dentro del seno de una relación de afecto entre la persona agresora y la víctima, generando una serie de sentimientos ambivalentes en quienes la sufren.

Es importante mencionar que la Ley contra la Violencia Doméstica (1996), en su artículo 2 define la violencia psicológica como:” acción u omisión destinada a degradar o controlar las acciones, comportamientos, creencias y decisiones de otras personas, por medio de intimidación, manipulación, amenaza, directa o indirecta, humillación, aislamiento o cualquier otra conducta que implique un prejuicio en la salud psicológica, la autodeterminación o el desarrollo personal”.

Usualmente la persona que agrede psicológicamente a otra suele utilizar mecanismos de desvalorización, hostilidad, indiferencia, intimidación, culpabilización, entre otras. El abuso emocional puede continuar por años y va ocasionando en la persona una desvalorización y desprecio de sí misma que le dejan sin ganas de luchar para ser respetada, y en algunas ocasiones este tipo de violencia puede ser la antesala de la violencia física.

Algunos ejemplos de este tipo de violencia son:

La humillación: pretende afectar la autoestima de la víctima, ocasionando que se sienta despreciable. Un ejemplo de esto son la crítica constante, los insultos, comentarios despectivos, humillaciones en público, falsas acusaciones, etc.

Usualmente la persona que sufre este tipo de violencia vive en un estado de ansiedad permanente y con temor a la ira de la persona que le agrede.

Amenazas constantes: se amenaza con abandonar a la persona física o emocionalmente, con ocasionarle algún daño, quitarle sus bienes económicos, agredirla u ocasionarles algún daño a sus seres queridos.

Indiferencia: supone en ignorar a la persona cuando ésta no realiza lo que se le demanda. También implica hacer sentir a la persona poco importante.

Aislamiento: pretende generar una dependencia de la persona victima hacia la persona que agrede. Supone obligar a la persona cortar el vínculo con la familia y amigos, prohibirle estudiar, trabajar e incluso salir.

Restringir recursos económicos con la intención de manipular a la persona.

¿Por qué muchas mujeres la aceptan o ignoran?

Este tipo de violencia ocasionalmente es difícil de detectar para la persona que está siendo víctima y su causa es multifactorial. Vivimos en una sociedad patriarcal en donde tanto hombres como mujeres son víctimas del machismo. Muchas veces se asumen los malos tratos como asuntos privados, y se tiende a culpabilizar a las mujeres por esto.

Aun hoy día tenemos modelos tradicionales de feminidad y masculinidad, que fomentan en las mujeres el desarrollo de cualidades como entrega, sacrificio, sumisión e incondicionalidad amorosa, reprimiendo su lado agresivo (lo cual NO es sinónimo de violencia) necesario para luchar por su autonomía e independencia. Con esto lo que quiero decir es se debe aprender a decir “no” ya sea de una manera tranquila o “mandando al carajo” las relaciones opresivas.

Otro factor suele ser “el amar demasiado”, asociado a una manera de amar bajo un ideal romántico en donde se espera que se soporte todo en nombre del “amor”. Este tipo de amor se vuelve entonces una herramienta potente para controlar y someter a las mujeres. Los casos en donde se combina cariño con maltrato ocasiona en la mujer destrozos a su estima personal y provocan dependencia emocional hacia la persona que les agrede.

Algunas mujeres se sienten culpables si no lo aguantan todo, sienten que han fallado a su pareja y que hasta son las causantes de sus malos tratos. Es importante mencionar que una mujer que vive este tipo de agresión sufre emocionalmente y que no es algo que permita porque “le guste”.

Ninguna persona merece ser agredida o maltratada. Muchas de estas personas no identifican que están siendo víctimas de este tipo de violencia o incluso no cuentan con las herramientas psicológicas para poner un freno a esta situación, ya sea por temor, falta de recursos económicos o asuntos relacionados con su historia personal.

¿Cómo detectarla?

Este tipo de violencia usualmente es invisible para quien la sufre, y es algo que se da dentro de una relación de poder. Para poder identificarla se puede estar atenta a sus manifestaciones y preguntarse:

-¿Sufres de conductas físicas o verbales, activas o pasivas que atentan contra tu integridad como persona?

-¿Has vivido continuamente situaciones en tu relación con una persona en donde tu estima e integridad emocional han sido afectadas?

-¿Te insultan, rebajan, ridiculizan, humillan constantemente?

-¿Tu pareja utiliza juegas mentales e ironías para confundirte?

-¿Ponen en tela de juicio tu cordura constantemente, haciéndote sentir a punto de enloquecer?

-¿Has sentido un control abusivo de tus finanzas, recompensas o castigos monetarios?

-¿Te prohíben trabajar, estudiar o salir con tus amigos y amigas?

-¿Te hacen sentir constantemente culpable por no cumplir con lo que te demandan?

-¿Buscan asustarte con miradas, gestos o gritos?

-¿Te arrojan objetos constantemente?

-¿Te amenazan con herirte, matar a alguien, suicidarse, llevarse a los niños, herirse, etc.?

-¿Sufres de celos excesivos por parte de tu pareja, incluso por tu manera de vestir?

-¿Toman decisiones importantes sin consultarte?

-¿Te sientes denigrada como madre, mujer y persona?

Todas estas preguntan es necesario hacerse para empezar a visibilizar este tipo de violencia, tomando en cuenta que es una conducta que una persona emplea para manipular, controlar y obligarte a hacer cosas que no deseas, poniéndote en una situación de desventaja.

¿Cómo frenar la violencia psicológica?

Es importante ir trabajando en sociedad para construir relaciones más equitativas entre hombres y mujeres. Tomar conciencia del machismo y el sistema patriarcal que victimiza a las personas. Por otro lado, hay que ir desmitificando el amor romántico, comprender que el “amor” basado en la posesión del otro y la entrega incondicional no es un amor sano, sino egoísmo y miedo a la soledad.

Para que las relaciones sean equitativas y sanas debe haber respeto, comunicación, compromiso, alegría y solidaridad por ambas partes. Además, es importante que como personas no descuidemos nuestras redes afectivas más allá de la familia o pareja. Compartir con individuos de la comunidad, algún grupo o personas que sean afines a nuestros intereses para rodearnos de afecto y apoyo.

Las personas que sufren este tipo de violencia deben poder identificarla, además de estar conscientes de la serie de sentimientos que esta situación les provoca. Las mujeres que sufren maltrato usualmente tienen un estado de confusión emocional y no pueden reconocerse como víctimas, lo cual es uno de los primeros pasos para enfrentar la situación.

Es importante conocer los derechos que se tienen, aprender a decir “no”, buscar apoyo en otras personas e instituciones como el INAMU que pueda asesorarlas y acompañarlas en la toma de decisiones.

Por otro lado, algunas mujeres se pueden cuestionar por qué siempre caen en relaciones que son perjudiciales para ellas, por lo cual el solicitar ayuda de un profesional puede ser de utilidad para identificar patrones e ir trabajando en generar autonomía y empoderamiento, poder poner fin a aquellas relaciones abusivas en donde la otra persona no está dispuesta a cambiar y buscar ayuda.

¿Cómo hacerle entender a alguien que está siendo víctima?

Como ya se mencionó, la persona que sufre de este tipo de maltrato suele tener un sentimiento de confusión y quejarse de la situación, pero no se identifica a sí misma como víctima, lo cual es importante para que tome conciencia.

Se puede conversar con la persona para que conozca del tema, pero es importante considerar lo siguiente:

-Desculpabilizar: la única persona responsable de la agresión es quien agrede.

Se deben evitar comentario del tipo “es tu culpa que te traten así”.

-Informar: informar a las personas de sus derechos, personas u organizaciones que pueden ayudarle.

-Respetar: se debe respetar la decisión que tome la personas afectada, así como su ritmo.

-Escuchar: es importante que la persona se sienta escuchada y no juzgada.

En resumen, podemos brindar información a la persona, escucharla, pero jamás forzarla a que tome una decisión. Usualmente el empoderamiento suele venir acompañado de un proceso de educación y de la mano con otras herramientas, como por ejemplo, apoyarse en grupo de mujeres que sufran lo mismo, buscar salidas, conocer sus derechos y trabajar sus miedos, para lo cual un profesional puede resultar de mucho apoyo.

Si querés contactar a la psicóloga:

Lic. Nathalia Núñez A, Psicóloga.

Para citas: 83255244

Facebook: www.facebook.com/lic.nathalian


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